A simple vista, definir el término emoción puede resultar sencillo, seguramente todos podríamos hacerlo; sin embargo, conseguir una definición consensuada de esta palabra, es una tarea un poco más complicada. Según lo han demostrado diversos estudios, las emociones juegan un papel fundamental en los procesos de salud de una persona. Tal es así que en muchos casos, sucede que una enfermedad se desencadena por una determinada experiencia que genera una emoción particular, tal es el caso de las fobias o de los trastornos mentales. Estas son personales, intransferibles y contagiosas.
En el aspecto psicológico, las emociones generan sobresaltos en el índice de atención y aumentan el rango de diversas conductas en la jerarquía de respuestas del individuo que las experimenta.
Las emociones le permiten a todo individuo establecer su posición respecto al entorno que lo rodea, siendo impulsada hacia otras personas, objetos, acciones o ideas.
Dentro de las muchas emociones que existen, hay cinco fundamentales. Significan lo mismo en cualquier parte del mundo. Son las siguientes:
- ASCO: El asco es la respuesta emocional causada por la repugnancia que se tiene a alguna cosa o por una impresión desagradable causada por algo. Se trata de una emoción compleja, que implica una respuesta de rechazo hacia un determinado objeto en base a sus características desagradables, hacia un acontecimiento psicológico determinado o hacia valores morales que la persona considera como repugnantes y poco éticos.
- IRA: La ira siempre está presente en situaciones de conflicto, ya sean con otros o con nosotros mismos y puede oscilar desde una leve irritación hasta el más profundo de los odios.Cuando percibimos que somos tratados injustamente, cuando nos sentimos heridos o cuando vemos dificultada la consecución de alguna meta importante, sentimos ira. Sentir esta emoción en estas circunstancias nos predispone a la acción en un intento de protegernos de aquello que nos hace daño y que es el origen de esta emoción.
- ALEGRÍA: Un sentimiento positivo que puede surgir entre otras cosas por: la atenuación de un malestar o el logro de una meta objetivo, la observación de la felicidad de alguien a quien apreciamos o la contemplación de algo que nos parece hermoso. Su intensidad se modulará en función del grado de deseabilidad del objetivo alcanzado y por otra serie de factores, entre los que cabe destacar:
- TRISTEZA:La tristeza es la emoción que activa el proceso psicológico que nos permite superar pérdidas, desilusiones o fracasos. Nos permite establecer distancia con las situaciones dolorosas para impulsar la interiorización y cicatrización del dolor generado por ellas. Así mismo, el sentir tristeza, nos ayuda a empatizar con la tristeza de los otros y así crear redes de apoyo y consuelo.
- MIEDO: Es una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Se deriva de la aversión natural al riesgo psicológico o físico, o la amenaza. Se manifiesta en todos los animales.
Además también, puede pertenecer a las emociones básicas la sorpresa, Una reacción causada por algo novedoso, imprevisto, casual o desconocido. Se trata de una emoción neutra. La sorpresa tiene una duración muy breve y se desencadena de forma muy rápida, además de la misma forma se puede transformar en cualquier otra emoción. Algo que caracteriza a la sorpresa es que enseguida centramos estímulos novedosos.

Solemos confundir las sensaciones con las emociones, al no saber expresar bien estas. El sentimiento es un estado del ánimo que se produce por causas que lo impresionan, y éstas pueden ser alegres y felices, o dolorosas y tristes. El sentimiento surge como resultado de una emoción que permite que el sujeto sea consciente de su estado anímico. Los cambios en las cargas emocionales determinan las características de los sentimientos. Las emociones pueden ser breves en el tiempo, pero generar sentimientos que subsistan a lo largo de los años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario